1 de septiembre de 2011

Como saber algo acerca de lo que no se puede alcanzar


Corría la de decada de los años 30, una época convulsionada por media Europa viviendo de los destrozos de la Primera Guerra Mundial y un partido nacionalsocialista alemán en ascenso.

Albert Camus, escritor de origen argelino, emitió esta frase en un discurso ante la Sociedad Francesa de Artes y Ciencias: "Jamás sabremos de que están hechas las estrellas". Lapidaria, como solían ser sus intervenciones, Camus se refería a los límites que la naturaleza imponía al conocimiento. Para el autor, la especie humana nunca sabría de que están hechas las estrellas por su carácter lejano e inhóspito. Frase lapidaria y desafortunada. Camus quizá desconocía (o se negaba a aceptar) los avances de la espectroscopía de finales del siglo XIX y las primeras décadas del siglo XX. No hay que ir hasta una estrella para saber de qué está hecha, basta con saber interpretar el mensaje que su luz nos trae.


Camus tenía razón al decir que no podemos simplemente ir hasta donde está la estrella y recoger una cucharadita de su contenido. En una estrella como nuestro vecino Sol, la temperatura en su superficie alcanza los 6000 ºC y está a 150 millones de kilómetros. Suponiendo que pudiéramos enviar a algo (o a alguien) hasta allá, acercarse sería imposible.

¿Que hacer? ¿Cómo saber de que está hecha una estrella? Para seguir con el Sol, una estrella de un tipo más bien común en el Universo, sabemos que su luz alcanza distancias realmente grandes. Es decir, piénsenlo, si podemos ver estrellas que están a billones de kilómetros, es porque su luz llega muy lejos, ¿o no? Así pues, esa luz llega a nosotros (porque astronómicamente hablando estamos más bien pegados al Sol) con información acerca del Sol. Eso fue justamente lo que descubrió la especie humana en las últimas dos décadas del siglo XIX. Cada cuerpo luminoso (un bombillo, un llama de una vela, una estrella) emite una luz con características particulares. Aún más, dos fuentes de luz del mismo tipo (sea dos bombillos, dos velas o dos estrellas) emiten, cada una, una luz de características diferentes. Al conjunto de características particulares de la luz de una fuente lumínica se le llama un espectro.



No, no esa clase de espectro. No nos pongamos esotéricos. El espectro es, más bien algo como esto:



¿Y de donde salió eso? De hacer pasar la luz de la estrella (si, el Sol en este caso) por un aparato llamado espectroscopio, que, dicho de afán, es un prisma por el que se hace pasar la luz con una escala de medición. La luz entra por un extremo y sale por otro. El espectroscopio "exprime" esa luz que entra y le extrae los detalles que carga consigo.

Resulta que los detalles de la luz que se ve salir del espectroscopio dependen de la fuente de luz que la emitió. Eso quiere decir que el Sol tiene su propio espectro y es diferente al de las otras estrellas. Lo bonito del cuento es que esos detalles dependen de los materiales de los que está hecha la fuente. Si tiene hidrógeno y helio, los detalles son unos pero si tiene hidrógeno, helio y otros metales los detalles son otros. Vaya pues: así que el espectro nos permite saber de que está hecha cada bola de gas. Ingenioso, ¿no?

11 de agosto de 2011

fronteras de la biología

LAS FRONTERAS DE LA BIOLOGÍA Y SU RELACIÓN CON LA FORMA EN QUE DEBE SER ENSEÑADA

La biología es una ciencia que está en constante actualización gracias a los avances tecnológicos y a los descubrimientos científicos. Cada día, se crean nuevas herramientas que cambian la forma en que entendemos el mundo. El continuo cambio hace que nos preguntemos si lo que se enseña en la escuela es realmente lo que nuestros estudiantes necesitan. Las nuevas tecnologías han permitido que el hombre pueda comprender más a fondo la naturaleza y tenga la posibilidad incluso de manipularla. En su intento por mejorar la calidad de vida de las personas, de alargar el tiempo promedio de vida, de eliminar las enfermedades, se han generado muchas preguntas éticas difíciles de responder. Día a día, se generan debates sobre los beneficios y perjuicios de cada uno de estos descubrimientos; pero ¿Estamos preparados para contestar dichas preguntas? ¿Estamos formando estudiantes con criterio para responder a las demandas actuales?

La frontera de la biología se encuentra en este momento en la modificación genética. Este término significa la alteración de los caracteres naturales del patrimonio genético. Supone también la creación de nuevos genotipos mediante la transferencia de un segmento específico de ADN que contiene una particular información genética de un organismo viviente a otro. En el artículo publicado el 28 de junio de 2011, en la revista “Deccan Chronicle”, describen como la terapia genética ya puede ser utilizada sin tener efectos colaterales. Los genes ya pueden ser modificados de tal manera que sean aceptados por cualquier organismo y que sólo expresen la propiedad que se necesita para cada enfermedad. Este avance ayuda a curar muchas de las enfermedades que hasta el momento eran incurables y que afectaban la calidad de vida de los pacientes. Casos como el de la diabetes, el hipotiroidismo, la gota y muchas otras afecciones metabólicas podrán ser tratados si tener efectos colaterales. Sin embargo, a pesar de ser un gran descubrimiento, existen implicaciones éticas que deben ser tenidas en cuenta a la hora de utilizar y aprobar la terapia.

En ningún momento de la historia ha sido tan importante como ahora el enseñar ciencias biológicas en la escuela. Debates importantes sobre temas como clonación, uso de bio-combustibles, la biométrica informática, entre otros, se llevan a cabo en todas partes del mundo. En el artículo de Emilio Martínez (2010), se habla sobre el debate ético generado después de la obtención en el Instituto J. Craig Venter de Rockville (EE.UU.) de una bacteria dotada de un genoma artificial. Esta bacteria fue capaz de reproducirse por sí sola siendo la primera forma de vida artificial con la capacidad de sobrevivir por sí misma. Una vez conocida la noticia, el presidente Obama pidió a la Comisión para el Estudio de Cuestiones Bioéticas que evaluara "los potenciales beneficios médicos, medioambientales, de seguridad y otros de este campo de investigación, así como cualquier riesgo para la salud, la seguridad y otros". En el Vaticano se generó otro debate sobre el mismo tema, pero enfocado a la religión y principios de la iglesia. Frente a este avance, se necesitaba tener una legislación que regulara los usos de dichos organismos y que evaluara los posibles daños ambientales que podría generar la creación de estas formas de vida. “Incluso el Instituto J. Craig Venter ha sido pionero a la hora de fomentar un debate social abierto sobre las implicaciones éticas de la biología sintética para evitar un rechazo social derivado de la ignorancia que frenaría estas investigaciones”. Emilio Martínez (2010).

Términos como clonación, nanotecnología y biotecnología han comenzado a ser parte de nuestro vocabulario cotidiano. Los medios de comunicación permanentemente muestran nuevos descubrimientos que buscan mejorar la calidad de vida de las personas y entender su pasado con una mayor precisión. De esta forma, los avances en las Ciencias biológicas impregnan la vida de todas las personas y demandan conocimiento y manejo de conceptos. La comunicación actual requiere de la utilización de datos y términos procedentes de diferentes áreas que permitan a las personas comentar sucesos de actualidad, comprenderlos y predecir sus consecuencias tanto en el futuro personal como en el mundo que los rodea.
En este momento, la sociedad necesita personas capaces de comprender los cambios y de entender sus implicaciones y consecuencias, de manera que las decisiones que tomen sean las mejores para todos. Según (Martínez 2010), “Ante tantos avances, la sociedad se ve saturada y sumergida en un eterno debate ético, ya que la rapidez de los acontecimientos científicos no permite un diálogo prolongado en el tiempo sobre un mismo asunto. Lo que hoy es innovación, mañana estará obsoleto”. Esto hace que el objetivo de enseñar biología en la escuela no sólo sea el de llenar de conocimientos al estudiante o el de cubrir un determinado número de temas que el estudiante debe repetir en una evaluación. La enseñanza de la biología pretende dar las herramientas para que el estudiante logre acceder a la información o al conocimiento requerido en cualquier momento de su vida. Por esta razón, es importante que el estudiante adquiera la cultura de la materia para que en el momento que la necesite, pueda acceder a la información y comprenderla. Debe también entender cómo se aprende la biología. (Duschl, R., Schweingruber, H., Shouse, A. 2007).

Una de las formas más comunes de enseñar biología es por medio de la experimentación. De esta forma, el estudiante trabaja como un pequeño científico y entiende como se realizaron los diferentes descubrimientos. Esta manera de abordar la biología tiene la ventaja de que el estudiante comprende la historia de la disciplina y el contexto en el que cada evento tuvo lugar. A pesar de que la ciencia está en constante cambio, es importante que los estudiantes comprendan las necesidades que a través del tiempo han llevado a los científicos a solucionar por medio de sus descubrimientos. Esta base histórica y experimental debe complementarse con la enseñanza de nuevos descubrimientos y la terminología propia de la materia para facilitar una actualización constante en los estudiantes.

La enseñanza de las ciencias no debe basarse en una secuencia de lecturas y actividades alrededor de un tema; es necesario preparar a nuestros estudiantes en la indagación científica y a utilizar la información para tomar decisiones que puedan afectar su vida personal. El contenido de la materia muy seguramente va a cambiar, pero la forma de encontrar la información y los principios básicos no. Es por esto que debemos preparar a nuestros estudiantes para comunicarse en el leguaje de las ciencias, para que sean flexibles en sus ideas, comprendan los cambios y evalúen las implicaciones de cada uno de ellos.

Por lo tanto, la enseñanza de la biología persigue formar ciudadanos responsables que cuenten con las herramientas necesarias para tomar las mejores decisiones frente a problemas que afecten su entorno o sociedad. También busca formar personas con sentido crítico y reflexivo, que sean capaces de liderar proyectos en donde se busque siempre el bien de la sociedad. El mundo necesita personas que logren liderar proyectos en donde se respete la vida, la naturaleza y la sociedad. Es necesario que los estudiantes comprendan el valor que tiene en este momento el proteger el medio ambiente, sus recursos y los seres vivos que se encuentran en él. Es por esto que la comunicación en ciencias tiene un papel tan importante en este momento; si queremos formar líderes, estos tienen que saber comunicarse en el lenguaje de las ciencias.


REFERENCIAS
CCMB experts’ finding to make gene therapy better. (2011, Junio 26). Deccan Chronicle. Recuperado Junio 28, 2011, a partir de http://www.deccanchronicle.com/channels/cities/hyderabad/ccmb-experts%E2%80%99-finding-make-gene-therapy-better-729
Duschl, R., Schweingruber, H., Shouse, A. (2007). Taking science to school: learning and teaching science in grades K-8, National Research Council (U.S.). Committee on Science Learning, Kindergarten Through Eighth Grade, National Research Council (U.S.). Board on Science Education. National Academies Press, pág. 87- 100.
Martinez, E. (2010) Las nuevas fronteras de la biología. La Vanguardia – España Tomado de: http://eju.tv/2010/05/las-nuevas-fronteras-de-la-biologa/
Singer, R. (2011). Albert Einstein College of Medicine. Scientists observe single gene activity in living cells. Tomado de: http://www.biologynews.net/archives/2011/04/22/scientists_observe_single_gene_activity_in_living_cells.html
Staver, J, R. (2007). Teaching science. International Academy of Education. United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization. Tomado de: http://www.ibe.unesco.org/fileadmin/user_upload/archive/publications/EducationalPracticesSeriesPdf/Practice_17.pdf . pág. 1-28.